| 06/02/06
- Los proyectos de desarrollo rural sostenible promueven
la instalación de "fincas modelo" con cultivos
alternativos, como la esponja vegetal, mburukuja, abono
verde, kumanda yvyra’i y la apicultura, a más
de los productos para autoconsumo que garantizan superar
la primera necesidad básica, la alimentación.
Filemón
Valiente (46) es un productor de San Juan Evangelista, una
pequeña comunidad distante a unos 25 kilómetros
de la capital departamental, bañada por el arroyo
Yui’y, donde hace un par de años practica la
diversificación agrícola que deja muy buenos
beneficios a su familia compuesta de nada menos que 10 hijos,
uno de ellos universitario.
San
Juan Evangelista es una de las antiguas y tradicionales
comunidades rurales donde hace varios años se detectó
un preocupante empobrecimiento de la tierras, causando la
degradación y una menor productividad de los cultivos.
A fin de recuperar la fertilidad del suelo y elevar el rendimiento
de los cultivos para mejorar la calidad de vida, la GTZ
(Cooperación Técnica Alemana) encara varios
proyectos de desarrollo rural sostenible.
Uno
de los primeros interesados y a la vez voluntario en promover
las innovadoras técnicas de recuperación de
la fertilidad del suelo fue Filemón Valiente, quien
se constituyó en el pionero del proyecto en su zona.
"La
meta es reducir la pobreza y mejorar las condiciones ambientales",
aseguró el ingeniero agrónomo Asunción
Carballo, gerente del plan agropecuario ambiental de la
GTZ en el distrito de Concepción.
Entre los trabajos iniciales encarados por Valiente, con
la asistencia de la GTZ, caben mencionar el cultivo del
abono verde y el de rubros alternativos como mburukuja,
esponja vegetal, maíz locro, banano y piña.
Fuente:
Diario ABC Color
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