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Corregirlos
a tiempo es la solución a estos inconvenientes que todos
los perros presentan. Los malos comportamientos en un cachorro es
muy común, lo importante es saberlos parar a tiempo antes
que le tomen el pelo ya de adulto.
Almorzar a deshora
Es uno de los vicios que arrastrará por toda la vida si el
dueño no le pone un freno al animal El hecho de que el perro
coma en horarios establecidos hace también que sus deposiciones
sean regulares, permitiendo un control más fácil por
parte del propietario.
Sed de dominio
Por
puro instinto el cachorro procurará defender la comida, juguetes
y toda cosa que caiga en su territorio, tratando incluso de morder
al que lo quiera tocar. Edúquele a tiempo y no lo consienta
en este vicio El dueño debe demostrarlo que es él
el que manda.
Comer
del plato del amo o con la mano
El
cachorro debe acostumbrarse a sus propios utensilios y comedor.
Nunca debe permitirle que coma de su mismo plato por razones higiénicas
ni darle de comer de la mano, ambos son vicios difíciles
de corregir. Su alimento debe colocarle en recipientes destinados
sólo a esa utilidad, preferentemente que sean de aluminio
o plásticos especiales. Para el bebedero debe reservarle
vasijas resistentes y pesadas.
Agarrar objetos prohibidos
Los cachorros son fanáticos del juego, pero muchas veces
eso les lleva a apoderarse de objetos prohibidos para el amo. Paro
evitar eso ofrézcale su juguete favorito; sin embargo, siempre
que comience a masticar algo prohibido repréndale con un
severo "no" al momento de sacarle el objeto y lo reemplaza
con una pelota. Si el canino acostumbra a juguetear con sus zapatos
no cometa el error de cambiarlos por otros pares de viejos, esto
contribuirá a que el animal se confunda más y no comprenda
por que le permiten jugar con un par de zapatos viejos y no con
los nuevos.
El gruñido es el reto de vital importancia para el dueño
Si con dos o tres meses de vida el cachorro todavía intenta
imponer su dominio es el preciso momento de impedirlo. Cuando vaya
tomando mayor peso y estatura será más difícil
reducirlo e intentará conseguir todo con gruñidos
y rechinar de dientes Alerta a este vicio que topos los cachorros
intentan afianzar desde pequeños.
Subirse a los sillones
El
perro debe entender que tanto su amo como él tienen sus propios
lugares de descanso. Hay que evitar desde el principio que suba
a los sillones o a la cama, porque si usted lo permite de pequeño,
cuando sea adulto no comprenderá porque quiere sacarle este
vicio tan placentero para él.
Es
común que de grande el animal salga a la calle pero si usted
no le permite ingresar a la casa cuando viene sucio o mojado no
comprenderá el motivo. Por eso desde el principio debe insistir
en corregido y acostumbrarlo a su sitio.
Ejercer de pedigueño
Un vicio extendido entre la raza canina es hacer de pedigüeño,
sobre todo en la cocina. Las miradas tiernas que dicen 'no como
desde hace meses' llevan a los dueños a suministrarle un
poco de todo. Esta práctica hace del perro un remolón
a la hora de comerse su alimento, a la espera de manjares más
suculentos. Sólo es recomendable ofrecerle alguna golosina
como premio.
Son los vicios más comunes que el cachorro tiende a desarrollar
desde pequeño. Dependerá de usted para que lo ponga
en práctica hasta adulto o se acostumbre a las reglas de
la casa.
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