|
El
principal motivo por el que un perro ataca a las personas
es el de dominancia o competencia, que suele manifestarse
desde el período comprendido entre los 12 meses y los
tres años de edad.
Para
lograr el equilibrio social se establecen relaciones de subordinación
que cada tanto se deben reafirmar. Con ese objetivo se ponen
en juego códigos visuales y olfativos como la marcación,
territorial.
El canino expresa su dominio con ciertas expresiones corporales:
con la cola y las orejas erguidas y los pelos del lomo parados.
|
|
Como
respuesta a las demostraciones de dominio, tenemos la expresión
de subordinación, el animal echa las orejas para atrás,
esconde el rabo y se agacha. Incluso puede llegar a acostarse en
el suelo mostrando los genitales a la vez que estira el cuello.
Tanto las manifestaciones posesivas, como las sumisas se producen
cuando aparecen recursos a disputarse, como el territorio, las comidas
y las hembras en celo
En
los perros domésticos la relación de acostumbramiento
al entorno se desarrolla en el período de socialización
entre el primer y cuarto mes de vida Es el momento en que se debe
manifestar un firme dominio sobre el cachorro para que se subordine
a todo el núcleo familiar. De no ser así, se estará
frente a un can por momentos ingobernable que mostrará sus
dientes ante la menor amenaza a aquello que considere su territorio.
|