BEARDED
COLLIE
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No
es de extrañar que este perro de pastor escocés
se haya abierto camino muy rápidamente entre de las
demás razas caninas, y no sólo lo ha conseguido
por su aspecto simpático y hasta cierto punto burlón,
sino que le ha favorecido mucho su peculiar forma de ser,
con un carácter vivo, alegre en extremo y con una dosis
de ingenio de la cual carecen muchos perros.
Su salto hacia la fama a escala mundial se produjo en los
inicios de los años ochenta, respaldado por algún
anuncio, así como también por intervenciones
en películas.
Aunque se trata de un perro ovejero, hace muchas décadas
que ha sido seleccionado como animal de compañía,
y a tal corresponde su desarrollo psicológico, aunque
suele demostrar, cuando tiene ocasión para ello, su
natural aptitud para la guarda de propiedades.
Su parecido con el Bobtail -aunque sólo sea por el
color y abundante manto- no ha favorecido su buen desarrollo
dentro de la cinofilia. Su resurgimiento se debe a una serie
de criadores amantes de la raza, que tras cruces muy estudiados
y elaborados programas de selección han dado a conocer
en el mundo entero la personalidad tan singular de este miembro
de la familia Collie.
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Historia de la raza.
Se
tienen noticias del Bearded desde el siglo XVII, tanto pictóricas
como escritas, que aunque no son del todo fiables, sí nos
dan la imagen de un perro que lleva muchos años al lado del
hombre. Su origen no es muy claro, pero como en todas las razas
de pastor británicas su influencia genética más
importante es la que ofrecieron los antiguos perros romanos. Si
es parecido al Bobtail, al Gos d'Atura catalán, al Briard
o a los lejanos pastores polacos, ello no indica que descienda de
alguno de ellos, sino que todos nacen de un tronco común,
el marcado por los perros que los romanos llevaron a otras tierras.
La
raza apareció en Escocia y el norte de Inglaterra y trabaja
especialmente en Lashighlands; de ahí los nombres con que
se la ha ido conociendo a través del tiempo: Mountain Colley,
Hairy Moued Colley, Highland Colley, Scottish Highland Colley, Highland
Sheepdog, Drover's Dog y Scottish Bearded Collie. Aunque es muy
difícil sentenciar que los citados fueran todos de la misma
raza, lo cierto es que ellos fueron los principales ancestros del
Bearded.
No
hay ninguna duda de que se trata de una raza con una gran estabilidad
genética porque, a pesar de haber cambiado morfológicamente
en varios años, en los ejemplares que hemos podido ver observamos
un parecido sustancial y un aire común al Bearded.
A diferencia
de los otros pastores escoceses, su especialidad era la conducción
de los rebaños -del tipo que fuesen por los senderos y veredas,
hasta los mercados donde eran vendidas las cabezas de ganado. Su
misión consistía en evitar que las ovejas o vacas
destrozaran parte de los sembrados y que se salieran de los senderos
e invadieran los terrenos ajenos. Vemos aquí otra especialización
de los perros pastores: unos servían para la guarda, otros
para la reunión y encierro de ovejas en los rediles y en
este caso para la conducción durante varios días de
todo un rebaño, que un par de Beardies podían mantener
a raya por muy numeroso que fuese
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En
los primeros años del siglo pasado nos encontramos con
perros llamados Bearded Collie que no se parecen en nada al
que conocemos actualmente. Estos primeros ejemplares eran bastos,
de patas largas, de poca osamenta y con el pelo ondulado y en
muchas ocasiones no muy largo. Se hace referencia también
a su carácter, pues se trataba de perros muy inteligentes
a los que no les pasaba nada por alto, y muy agresivos cuando
tenían que defender a su amo durante el largo trayecto
de vuelta a casa. En aquella época existía un
cierto abandono de la raza en sí, pues había ejemplares
de pelo largo y otros de pelo más corto, que cruzados
entre sí dieron el moderno Bearded Collie.
Aunque
la raza estaba ya fijada desde antiguo, el Kennel Club no
redactó sus estándares hasta 1912; hasta entonces
se mantuvo intacto gracias a que los pastores de los Hills
escoceses lo utilizaban como perro de trabajo.
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La historia del Beardy es semejante a la de todos aquellos perros
dedicados al trabajo y que no gozaron del apoyo de la nobleza -como
el caso del Ovejero Escocés de pelo largo-, pues si hubiera
sido de esta forma actualmente gozaría de mayor popularidad,
y su historia sería mucho más completa; es una pena,
pues nos encontramos ante una de las razas más antiguas de
las islas Británicas.
Cuidados
y mantenimiento.
Hay dos tendencias respecto a la forma en que debe ser tratado el
manto de este perro: una consiste en cuidarlo y presentarlo como
si de un Afgano se tratara: o sea, bañándolo semanalmente,
untando de aceite su pelo. Este tipo de cuidados incluye el que
se le haga una raya en medio a lo largo del cuerpo, comenzando lógicamente
por la cabeza. Naturalmente, con toda esta clase de cuidados es
obvio que el pelo deja de tener la aspereza clásica de un
perro de pastor y se va suavizando hasta conseguir un tacto sedoso.
Si bien aparentemente estos perros pueden resultar vistosos, no
compartimos estas prácticas, ya que no podemos olvidar que
se trata de una raza cuya funcionalidad es la del perro ovejero
y no deja de ser un perro rústico; un exceso de cuidado le
haría perder una de sus características importantes.
Referente
a los cuidados que recomendamos lo siguiente:
Bañarlo
lo menos posible; preferiblemente cada tres o cuatro meses. Siempre
con un champú neutro y que no suavice el pelo (como puede
ser el de brea).
Una vez que el animal esté seco, se le puede aplicar un spray
deselectrizante para que el pelo no se le ahueque y se le levante,
facilitando con ello el, que pueda apreciarse su línea dorsal
y, en definitiva, su estructura.
Es importante que las partes que tenga blancas no le amarilleen,
como pueden ser la barba y su entorno, collar y partes anteriores
de las extremidades; para ello existen productos especiales que
blanquean sin perjudicar al pelo.
Si después de haber leído atentamente estos consejos
prácticos alguien puede creer que se trata de una raza difícil
de tener en condiciones para presentar en una exposición
canina, o simplemente para que el animal tenga un buen aspecto,
estará totalmente equivocado, pues basta con una dedicación
media de un par de sesiones a la semana, de aproximadamente media
hora cada una, para que el animal mantenga su aspecto en perfectas
condiciones.
Deberemos
tener especial cuidado en no dejar que su manto se anude, ya que
entonces si se complicaría la situación, sobre todo
si llega al caso extremo de formar mechones como los que el Komondor
o el Pastor Bergamasco tienen habitualmente. Un cepillado periódico
(cada tres o cuatro días) realizado a pelo y contrapelo es
suficiente para evitar el peligro antes citado.
El
cepillo es un accesorio muy importante a tener en cuenta a la hora
de preparar a nuestro Bearded; siempre se deberá emplear
cepillos cuyas púas estén formadas por cerdas y nylon,
pudiendo también ser metálicas, pero nunca el tipo
de cepillo con púas metálicas duras y rectas.
Debemos
descartar definitivamente la idea del esquilado de nuestro perro,
ya que no lo beneficiaría absolutamente en nada y podría
incluso llegar a ser perjudicial para su salud, pues correrla grave
riesgo de insolación por poco tiempo que permaneciera expuesto
a la radiación solar. El manto, tanto para el frío
como para el calor, es la defensa natural que tiene todo perro para
protegerse.
Estándar
de la raza.
Aspecto
general. Es un perro magro y activo, su cuerpo medido desde el vértice
del antepecho a la punta de la grupa es más largo que su
altura en una proporción aproximada de 5 a 4. Las hembras
pueden ser ligeramente más largas. Aunque estos ejemplares
tienen una estructura sólida, la distancia entre su línea
inferior y el suelo debe ser amplia, y no deben presentar aspecto
demasiado pesado. Una característica distintiva es su expresión
despierta e inteligente.
Características.
Alerta, vivaz, confiado y activo.
Temperamento.
Firme, es un perro de trabajo excelente, sin ningún rastro
de timidez o agresividad.
Cabeza
y cráneo. La cabeza es proporcionada al cuerpo. El cráneo
amplio, aplanado y cuadrado, la distancia entre el stop y el occipital
debe ser igual a la anchura entre los orificios de los oídos.
El hocico es fuerte y su longitud debe ser igual a la distancia
entre el stop y el occipital. Debe dar la impresión de un
perro que tiene un hocico fuerte y una buena amplitud de la caja
craneana. El stop es moderado. La trufa es grande y cuadrada, generalmente
negra, pero normalmente armoniza con el color del pelo en tonos
azules y marrones. La trufa y los labios deben ser de un color sólido,
sin manchas. La pigmentación de los labios y del borde de
los párpados debe ser igual al color de la trufa.
Ojos.
Del mismo tono que el color del pelo, colocados bastante separados
andes pero no salientes, con mirada dulce y cariñosa. Las
cejas formando un arco hacia arriba y hacia adelante pero no muy
largas que oculten los ojos.
Orejas.
Las orejas son de tamaño mediano y caídas. Cuando
el perro esta alerta, las levanta desde su base, a nivel con la
parte superior del cráneo pero no sobre él, lo cual
le da al cráneo una apariencia de más anchura.
Maxilar
y dientes. Los dientes son grandes y blancos . Los maxilares deben
ser fuertes, con dentadura sana y completa, preferiblemente con
mordida en tijera, es decir, que la cara interna de los incisivos
superiores esté en contacto con la cara externa de los incisivos
inferiores y colocados en ángulo recto con los maxilares
. La mordida en tenaza es tolerable pero no deseable.
Cuello.
Moderadamente largo musculoso y ligeramente arqueado.
Extremidades
anteriores. Las espaldas bien inclinadas hacia atrás. Extremidades
derechas y verticales con buen hueso , y recubiertas de pelo áspero.
Los metacarpos son flexibles pero no débiles.
Cuerpo.
La longitud del cuerpo está definida por la longitud dela
caja torácica y no por la región renal. El dorso debe
ser recto y las costillas bien arqueadas, pero no en tonel. La región
renal es fuerte y el pecho profundo, bien amplio y bien desarrollado
a nivel del corazón.
Extremidades
posteriores. Los miembros posteriores son bien musculosos, con muslos
fuertes, rodillas bien anguladas y corvejones descendidos. Los metatarsos
deben estar en aplomo y, en posición normal, éstos
se colocan detrás de una línea vertical trazada desde
la punta de la grupa.
Pies.
De forma oval, con almohadillas plantares fuertes. Los dedos son
arqueados y deben estar juntos, bien cubiertos de pelo, incluyendo
los espacios entre las almohadillas.
Cola.
La cola debe tener una inserción baja y sin ninguna enroscadura
o torcedura. Debe ser lo insuficientemente larga, de manera que
la última vértebra llegue por lo menos a la punta
del corvejón. Debe ser llevada baja y con una curvatura hacia
arriba en la punta, cuando el perro camina o permanece de pie; sin
embargo, la puede extender en los movimientos rápidos. Nunca
la debe llevar sobre el dorso y debe estar cubierta de pelo abundante.
Movimiento.
Debe ser elástico, reunido y muy amplio, que abarque el máximo
de terreno con el mínimo esfuerzo.
Pelo.
El pelaje es doble, la capa interna es de pelo suave, lanudo y tupido;
la capa externa es de pelo liso, áspero, fuerte y duro, sin
lanosidad y rizos, aunque se permite una ligera ondulación.
El largo y densidad del pelo deben ser suficientes para dotar al
ejemplar de un pelaje protector y para realzar su silueta, sin embargo
no deben ser excesivos de manera que oculten las líneas naturales
del cuerpo. El pelo no debe de ninguna forma acicalarse. El hocico,
desde la trufa, se encuentra cubierto de pelo ralo ligeramente más
largo en los lados, que apenas cubra los labios. Desde los carrillos,
labios inferiores y debajo del mentón, el pelo aumenta su
largo hacia el pecho, formando una barba típica.
Color.
Gris apizarrado, leonado rojizo, negro, azul, todas las tonalidades
de gris, marrón y color arena, con o sin manchas blancas.
Los ejemplares con manchas blancas deben tenerlas en: el hocico,
en la cabeza, en la punta de la cola, el antepecho, extremidades
y pies y, si estuvieran alrededor del cuello, las raíces
del pelo blanco no deben aparecer más allá de las
espaldas. Las manchas blancas no deben existir sobre los corvejones,
en el exterior de las extremidades posteriores. Se aceptan manchas
tenues color fuego en las cejas, debajo del nacimiento de la cola
y en las extremidades anteriores donde el color blanco se mezcla
con el color principal.
Dimensiones.
Altura ideal: los machos entre 53 cm. y 56 cm. y las hembras entre
51 cm. y 53 cm. La calidad y proporciones generales deberán
considerarse antes que la talla, sin embargo, deben desaprobarse
las variaciones muy marcadas de la altura ideal .
Defectos.
Cualquier desviación de las anteriores características
deberá considerarse como un defecto, y será penalizado
en función de su gravedad.
NOTA: Los ejemplares machos deberán tener dos testículos
de apariencia normal , completamente descendidos en el escroto.
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