CANICHE
Para hablar de su historia parece más prudente hacer caso de
los estudios sobre esta raza realizados por diversos especialistas
y tener en cuenta que, durante muchos siglos, el caniche y el barbert
fueron un solo animal.
Así,
cuando en el siglo XVII, Buffon hablaba de este perro en sus sabios
trabajos, lo llamaba barbet-caniche. Según el mismo gran
naturalista, de él habrían nacido todos los perros
domésticos, aunque esta paternidad es muy dudosa.
 |
Historia
de la raza.
En
realidad, para conocer los orígenes del caniche, tenemos
que remontarnos a la alta Edad Media, y más concretamente,
al año 700 cuando los ejércitos musulmanes partieron
de La Meca a islamizar el norte de Africa. Allí sometieron
a los pueblos nómadas moros y bereberes que utilizaban
perros robustos para guiar sus rebaños y vigilar sus
campamentos. Y, con ellos y sus perros, el ejército
islámico continuó su avance por España
y Portugal. En estas regiones de la Europa mediterránea
los perros de los moros se aparearon lógicamente con
las razas locales, principalmente con el cao de agua portugués,
conocido por sus notables cualidades de cazador en el mar
y en la marismas. De esta manera cuando los moros invadieron
Francia en el año 720 tenían perros de aspecto
muy parecido al descrito por Buffon mil años después.
Algunos especialistas llegan a sostener que el brevet-caniche
es de origen moro. En todo caso, lo más probable es
que muchos de los ejemplares que acompañaron a los
ejércitos árabes se cruzaran con perros del
mismo tipo pero que evolucionarían en el sudoeste de
Francia y que muchos de ellos, tras la derrota infligida a
los conquistadores árabes por Carlos Martel en Poitiers
en el año 732, se quedarían al norte de los
Pirineos mientras sus antiguos dueños eran rechazados
a la Península Ibérica.
|
Las informaciones siguientes son por lo general incompletas por no
decir contradictorias. Pues, si bien algunos textos de la Edad Media
mencionan "los perros leones" parece aventurado afirmar
que se trata de los antepasados de los actuales caniche en la medida
en que el arreglo "a lo león" era una practica muy
antigua cuyo objetivo era que los perros sutilizados en al caza en
zonas pantanosas pudieran nadar sin que se les quedaran enganchadas
las patas traseras con los pelos. .
Los barbets-caniches eran, pues, tanto perros guardianes de cabras
y ovejas como cazadores de pájaros salvajes. En el primer caso,
tenían un aspecto más bien hirsuto, bastante mal definido;
en el segundo, a veces se les hacía un arreglo "a lo león",
aunque no fuera ésta una práctica obligatoria. Y el
tiempo pasó sin que se los dedicara a ninguna otra tarea. Los
barbets-caniches eran perros de utilidad y no se veía ninguna
razón para cambiarlos: por qué transformarlos, entonces,
en perros de compañía de elegante melena?
Fue a partir del siglo XVI cuando el barbet y el caniche empezarían
a diferenciarse progresiva y definitivamente. Algunos ejemplares siguieron
siendo cazadores o guardianes y se siguió sin prestar la menor
atención a sus aspecto físico. Mientras que otros se
aparearon con epagneuls para hacer más suave la textura de
su pelo y después se les hizo minuciosos arreglos para que
algunos aficionados pudieran tener ejemplares originales y de color
uniforme, blanco, por ejemplo.
Así
fue como nacieron los caniches, que muy pronto abandonaron el campo
para convertirse en ídolos en los salones de reyes y principios.
Arreglados "a lo león", pero ahora con un objetivo
sólo estético, conquistaron todas las cortes europeas.
Por ello Alemania e Italia reivindicaron durante mucho tiempo la
paternidad de esta raza que, en la actualidad, se considera francesa.
Tras
un período de relativo olvido, el caniche apareció
de nuevo en Francia. Luis XV y muchas damas de la corte, deseosas
de imitar al monarca, tenían caniches en una época
en que el bichón y otras razas estaban igualmente de moda,
de modo que entre todas ellas se entabló una reñida
competencia. Ello llevó a algunos criadores deseosos de diferenciar
el caniche de los demás perros a crear ejemplares de tamaño
reducido, es decir, caniche enanos a los que Buffón dió
el nombre de pequeños barbets (para distinguirlos de los
grandes barbets).
Durante
el período napoleónico y bajo el segundo Imperio,
el caniche siguió de moda. Este perro empezó a democratizarse
un poco hacia 1850, cuando los canófilos empezaban a organizarse.
Muy apreciado en los salones parisienses, también se introdujo
en los hogares más modestos en el preciso momento en que
los peluqueros caninos e instalaban en París y ofrecían
sus servicios a los propietarios de perros, en especial de caniche.
Así, se empezaron a ver por las calles de la capital los
arreglos más diversos, entre los que se destacaba el de "león".
El
éxito internacional del caniche se confirmaría durante
el siglo XX. En Estados Unidos, por ejemplo, este perro figura entre
las tres razas más numerosas (existe una gran competencia
entre el caniche, el cocker americano, y el labrador). Además,
la raza se ha enriquecido con una nueva variedad, el caniche toy
(literalmente, "perro juguete") o miniatura que no llega
a 28 cm y está destinado esencialmente a los aficionados
de perros miniatura. Aunque existía desde hacía muchos
años no fue reconocido oficialmente hasta 1984.
Por
otra parte, también se han diversificado los colores del
caniche. El gris fue reconocido en 1964 y el albaricoque en 1976.
Con cuatro variedades de tamaño y dos de pelo -acordonado
y rizado- el caniche se ha convertido en la raza que presenta la
gama más amplia de la especie canina, al mismo tiempo que
conserva una indudable homogeneidad de aspecto. Por último,
el arreglo del caniche, que antaño era tan engorroso, se
ha adaptado en gran parte a la evolución de los gustos del
público. Si bien es cierto que no a todos los caniches se
les hace un arreglo minucioso, hasta no hace mucho, a los que se
presentaban en las exposiciones había que cortarles el pelo
"a lo león" de acuerdo con la tradición.
Ahora bien, en la calle podía uno encontrarse caniches con
el arreglo llamado "moderno" que respeta el aire natural
del perro, un corte que a pesar de las apariencias, no resulta más
fácil que el tradicional. Y así, han terminado por
aceptar que los caniches que llevan dicho arreglo se presenten en
los concursos caninos.
 |
Comportamiento
y utilidad.
Cuando se trata de un animal como el caniche hay que olvidarse
de los prejuicios. A veces, se dice que es nervioso y ladra
demasiado; algunos aseguran que el gris y el albaricoque son
más nerviosos y que el marrón o el negro, sobre
todo los de tamaño mediano, son más tranquilos.
Ninguna de esas observaciones tiene la menor base científica.
Y no es que el caniche carezca de defectos, pero es más
serio achacarlas a la ascendencia del perro, con independencia
de cuál sea su tamaño o su capa, que al propio
animal. Por otra parte, la educación que se da a un
perro influye en el comportamiento de éste, y ello
es así siempre en materia canófila.
Todos los caniches tienen una característica común:
una insospechada fuerza, proporcional a su tamaño claro
está, que hace aconsejable no dejar suelto al gran
caniche sino tampoco a un toy. Hasta esta pequeña bola
de pelo puede hacerse incomoda si toma la costumbre de saltar
de modo intempestivo del regazo de uno a las rodillas de otro
para dar prueba de su vitalidad.
|
Por
otra parte, los adiestradores observan a menudo que a los ejemplares
de esta raza les suele gustar mordisquear, cuando no morder suavemente,
por puro placer, una manía que si bien puede provocar una
sonrisa las primeras veces pronto se convertirá en un verdadero
incordio. Es necesario, por tanto, que al joven caniche se le prohíba
comportarse así.
La
fidelidad es sin duda la cualidad que más mencionan los propietarios
de estos perros. En efecto, este animal vive estrechamente ligado
a su dueño e incluso tiende a acapararlo en demasía.
De ahí que le guste tanto seguirlo a todas partes, sentarse
al mismo tiempo que él, observarlo atentamente y hasta consolarlo
si se presenta el caso.
Esta
fidelidad ejemplar del caniche va a acompañada de una alegría
a toda prueba... o casi. Es tan observador que enseguida se entera
de cómo se desenvuelve la jornada de su dueño y entonces
le gusta adaptarse a su empleo del tiempo. Es el perro que está
detrás de la puerta cuando uno vuelve a casa por la noche
y que , minutos antes de que suene el despertador, está impaciente
esperando que lo acaricien. Es entonces cuando más le gusta
jugar al caniche, sobre todo al toy y al enano, que pueden meterse
por cualquier sitio. Con ellos puede uno encontrarse con carreras
a toda velocidad por las habitaciones del piso o por la escalera,
o con un barullo infernal alrededor de la mesa. Algunas personas
ha pensado incluso en sacar partido de esa inclinación convirtiendo
al caniche en un animal de circo. En efecto, este perro es capaz
de aprender muchas cosas y muy rápidamente, pero hay que
tener cuidado con los abusos. En realidad, se trata de un animal
que no hay que humanizar , como hacen algunos propietarios que los
disfrazan de un modo estrafalario con el pretexto de "divertir
a los niños". El que el caniche se preste a tales juegos
no quiere decir "al contrario de lo que se afirma a veces"
que en tales casos sea consciente de parecer una niña o un
niño.
Cualquiera
sea su tamaño, el caniche es un acompañante ideal
para los niños. Les sigue por todas partes y, si no se le
ha educado correctamente, será capaz de las mayores travesuras.
Es una animal que los niños deben poder dominar. Por otra
parte, como el caniche no ha olvidado que sus antepasados tenían
una fuerte inclinación a la guarda, no será raro verlo
ladrar de disgusto cuando a un niño le regañen sus
padres por haber hecho una travesura. Por las mismas razones, el
caniche nunca dejará de señalar la llegada de un desconocido,
y lo mismo hará cuando el que llegue sea un amigo. También
ladrará cada vez que oiga un ruido insólito. Pero,
en la medida en que ese comportamiento un tanto ruidoso se produzca
cuando al perro se lo deja solo, existe un remedio bastante sencillo
que se puede aplicar cuando se lo separa de sus dueños. Ese
remedio consiste en dejar encendida la radio en la vivienda. Tranquilizado
por la música y las voces, el caniche soportará mejor
la ausencia de sus dueños y prestará menos atención
a los coches o a las personas que pasen cerca de donde está.
La
variedad enana parece más predispuesta a la ansiedad que
las demás. Un veterinario observó que los caniche
enanos sufrían frecuentemente desequilibrios de tiroides
que podrían explicar las crisis de ansiedad. Conviene que
estos perros vivan con personas tranquilas, pues de lo contrario
pueden estar siempre tensos e híper nerviosos y terminando
por hacerse insoportables.
El
que los caniche enanos y los toys tengan tanta aceptación
se debe a que se adaptan muy bien a la vida urbana. En todo caso,
éstos son muy vivarachos y a la primera ocasión que
se les presente se echarán a correr por la playa o por cualquier
sendero perdido en el bosque.
Los
caniche gigantes tienen un temperamento bastante dócil. Ello
no quiere decir que haya que dejarlos encerrados en el dpto. todo
el día. Necesitan espacio, por lo que sería conveniente
que quien quiera adquirir uno, tenga jardín.
Los
caniche suelen mostrar cierta inclinación a la glotonería.
Conviene, pues, estar atento sobre todo con los ejemplares de tamaño
pequeño. Algunos propietarios que tienen muy en cuenta la
limpieza y buen estado de su acompañante, toman diversas
precauciones. Así, en el momento de la comida, meten la cabeza
del perro dentro de un calcetín al que se ha cortado el pie
para que las orejas no caigan en su recipiente. Y para que el caniche
conserve un buen porte de la cabeza, instalan el platillo en un
banco más o menos alto según el tamaño del
perro. Claro está que los perros así tratados suelen
ser ejemplares de exposición.
Si
no se le infantiliza ni se le alimenta demasiado ni se le tiene
demasiado encerrado, el caniche es uno de los perros de compañía
más simpáticos que existen. Las personas que de verdad
quieran vivir con un perro así, deberían pensar primero
en su equilibrio, antes que en el arreglo. Un caniche necesita que
se le arregle, evidentemente, pero lo que más necesita es
que se lo considere como un verdadero perro.
Estándar de la raza.
Apariencia
general y aptitudes: Perro de tipo armonioso, de característico
pelo rizado, ensortijado o acordonado; aspecto de animal inteligente,
constantemente despierto, activo, armoniosamente plantado y dando
una impresión de elegancia y nobleza. El caniche tiene un
movimiento saltarín y ligero; no ha de tener nunca un paso
suelto y alargado. Es de una fidelidad a toda prueba; tiene aptitudes
para aprender y ser adiestrado; es un perro de compañía
muy agradable.
Cabeza:
Distinguida, rectilínea, proporcionada al cuerpo. La relación
entre la longitud de la cabeza y la altura a la cruz es algo más
de 2/5. Cabeza nada pesada ni masiva; tampoco de una finura exagerada.
La forma debe aparecer por debajo de la piel que la recubre.
Trufa:
Acusada y desarrollada, en línea de perfil vertical; los
ollares son abiertos, negros en los ejemplares negros, blancos y
grises, de color marrón en los ejemplares marrones, y coloreados
en toda la gama del marrón oscuro que puede llegar al negro
(que no se debe preferir) en los ejemplares albaricoque.
Cráneo:
Bien modelado; el conjunto del cráneo, visto desde arriba,
aparece oval en el sentido longitudinal y ligeramente convexo de
perfil; los arcos supraciliares son moderadamente salientes, cubiertos
de pelos largos; el surco frontal es ancho entre los ojos y va disminuyendo
hacia el occipucio que es muy acusado (puede serlo menos en los
enanos).
Ojos: De expresión ardiente, situados a la altura del stop
y ligeramente oblicuos; el trazado de los párpados les da
forma de almendra; los ojos son negros o castaños, muy oscuros
en los caniche negros, blancos, grises y albaricoque, y en los marrones
pueden ser ambarinos.
Orejas:
Bastantes largas, cayendo a lo largo de las mejillas; redondeadas
en las extremidades, están cubiertas de pelos ondulados y
muy largos; el caniche cuya oreja no alcance la comisura de los
labios no podrá obtener la calificación de "excelente".
Cuello:
Sólido, ligeramente arqueado detrás de la nuca, de
longitud mediana , bien proporcionado, la cabeza llevada alta y
erguida; sin papada.
Extremidades
anteriores: Cruz moderadamente desarrollada; hombro oblicuo, musculoso;
la longitud del húmero corresponde a la del omóplato;
patas anteriores perfectamente rectas y paralelas, elegantes, bien
musculosas con buenos huesos; pies más bien pequeños,
firmes, de un óvalo corto; los dedos son bien arqueados,
nervudos, compactos, palmeados, descansando aplomados con almohadillas
duras y espesas; las uñas son negras en los negros, y grises,
negras o marrones en los marrones, y coloreadas en la gama que va
del color cuerno al negro en los blancos; las uñas blancas
son un defecto; en los albarico deben ser coloreadas según
toda la gama del marrón oscuro y puede llegar hasta el negro.
Extremidades
posteriores: Muslos bien musculosos y robustos; patas posteriores
paralelas vistas por detrás; músculos desarrollados
y muy aparentes. El caniche debe nacer sin espolón en las
patas posteriores. Los pies posteriores son como los de los miembros
anteriores.
Cuerpo:
Las proporciones son buenas, la longitud del cuerpo supera ligeramente
la altura a la cruz. El pecho es descendido al nivel del codo; el
perímetro torácico, medido detrás de los hombros,
debe tener por los menos 10 cm más que la altura a la cruz.
Espalda:
De línea armoniosa, corta; no debe ser ni arqueada ni ensillada;
la altura del suelo a la cruz es muy parecida a la del suelo a la
grupa.
Cola:
Implantada bastante alta, a la altura de la línea del lomo;
deberá ser acortada un tercio, o a la mitad de su longitud
natural en los caniches ensortijados; en todo caso, la cola larga
y bien llevada no es un defecto; en los caniches acordonados podrá
conservarse cuan larga es; la cola se levanta obligatoriamente en
acción.
Pelo:
Caniche
de pelo rizado: Pelo abundante, de textura fina, lanoso, bien rizado,
elástico y resistente a la presión de la mano; debe
ser espeso, tupido, de longitud uniforme, formando bucles iguales
y por lo general peinados; no es deseable el pelo duro al tacto
que da impresión de crin.
Caniche de pelo acordonado: Pelo abundante, de textura fina, lanoso
y prieto, formando cordoncillos bien caracterizados con la mismo
longitud. Debe tener 20 cm por lo menos.
Capa.
Colores:
Caniche de pelo rizado o acordonado: negros, blancos, marrones,
grises y albaricoque; el marrón debe ser completo, bastante
oscuro, uniforme y cálido; las graduaciones en el color marrón
no deben llegar hasta el beige ni sus derivados más claros;
la capa no debe tampoco llegar a ser de color marrón oscuro
teniendo una subida demasiado neta sobre el negro; el gris debe
ser uniforme; las graduaciones en el color gris no deben llegar
hasta el blanco ni el negro; el albaricoque debe ser de un color
uniforme sin derivar al beige o al crema ni al rojo ("red")
o al caoba, ni llegar al marrón o sus derivados.
Arreglo
a lo "león". Sea de pelo rizado o acordonado, el
corte de pelo del caniche irá desde los cuartos posteriores
hasta las costillas. También se cortará el pelo del
hocico, por encima y por debajo a partir de los párpados
inferiores; las mejillas y las patas anteriores y posteriores, salvo
los puños o los brazaletes y motivos facultativos en los
cuartos posteriores; las cola, salvo un pompón terminal redondo;
se recomienda bigote en todos los ejemplares; se admite conservar
el pelo en los miembros anteriores, llamado "pantalón".
Arreglo
"moderno". Se admite la conservación de la melena
en cuatro miembros a condición de que se respeten expresamente
las normas que se indican a continuación:
Se
esquilará el bajo de los miembros anteriores desde las uñas
hasta la punta del espolón, el bajo de los miembros posteriores
hasta una altura equivalente (se admite utilizar la maquinilla para
despejar los dedos); la cabeza y la cola según las reglas
antes descritas; en este arreglo se admitirá excepcionalmente
la presencia debajo del maxilar inferior de una corta melena que
no supera 1 cm de espesor; no se tolera la barba llamada de "chivo".
Los pelos del cuerpo se recortarán para presentar sobre la
línea dorsal un reflejo más o menos largo de 1 cm
por lo menos. La longitud de la melena se aumentará progresivamente
alrededor de las costillas y encima de los miembros.
La melena tanto de la cabeza como del cuello y de los miembros "pantalones"
será regularizada; el "pantalón" posterior
debe dejar que sobresalga la angulación típica del
caniche. Cualquier fantasía que no respeta estas normas estándar
será eliminatoria en los concursos de belleza.
Arreglo "a la inglesa". Añadir al arreglo "a
lo león" motivos en los cuartos traseros (brazaletes
y puños) y un top-knot sobre la cabeza. En este arreglo,
los bigotes son facultativos.
Piel.
Flexible, sin laxitud, coloreada; los caniche negros, marrones,
grises y albaricoque deben tener una pigmentación en concordancia
con el color de la capa. En los blancos es muy apreciada la piel
plateada.
Altura
de la Cruz.
Caniches
gigantes: por encima de 45 cm y hasta 58 cm.
Caniche medianos: de 35 a 45 cm.
Caniche enanos: de 28 a 25 cm.
Caniche miniatura (toy): por debajo de 28 cm (tipo ideal): 25 cm;
se excluye cualquier rasgo de enanismo.
|