PEKINES
Su nombre lleva consigo toda la carga de su origen chino.
Puede considerársela una de las razas más aristocráticas
del mundo canino dado que desde sus orígenes más antiguos,
sabía ocupar un lugar en las ceremonias del gran imperio de
oriente.
Su devoción y cariño por su amo, llevó hasta
a la pena de muerte a quienes intentaron robar o dañar alguno
de los perros del emperador.
 |
Su
llegada a Europa.
Corría en año 1860, cuando uno de estos ejemplares
fue hallado, por soldados británicos y franceses, en
las ruinas de un Palacio de verano del emperador que había
sido devastado.
Cuidados.
Su pelaje exige ciertos cuidados. Un cepillado periódico
evitará la formación de nudos que en caso de
dejarlos estar, se tornarán imposibles de desenredar.
La chatura de su cara, expone aveces por demás a sus
ojos a golpes que pueden causarle serios inconvenientes, por
lo tanto, hay que saber cuidar este detalle y explicarle el
mismo a niños si éstos suelen jugar con él.
|
Comportamiento.
Siempre guarda una pequeña cuota de independencia, pero el
afecto y atención que dedica incondicionalmente a su amo, lo
caracteriza. A pesar de su tamaño, no duda en hacer frente
a cualquier rival, y su condición temeraria, aveces puede llevarlo
a meterse en problemas.
Es un excelente perro de compañía, muy ordenado y limpio,
que suele aprender con rapidez y no exige mucho tiempo su educación.
Más allá de su aspecto de almohadón, resulta
lo suficientemente activo como para evitarle tener problemas de obesidad.
Descripción y resumen del estándar de la raza.
 |
ASPECTO
GENERAL
Pequeño perro bien equilibrado, masivo, muy digno, valiente;
hace pensar en su origen chino. Su carácter se parece
al del león, independiente, sin miedo, sabiendo defenderse.
CABEZA
Cabeza masiva, cráneo ancho y plano entre las orejas,
no en forma de cúpula, ancho entre los ojos.
Nariz muy corta, ancha, los ollares anchos, bien abiertos
y negros. Hocico ancho, muy arrugado. Stop profundo. Mandíbula
inferior ancha y sólida. Perfil muy plano, nariz colocada
alta entre los ojos.
|
Ojos:
grandes, oscuros, brillantes, prominentes, pero no exageradamente
saltones.
Orejas:
en forma de corazón, colocadas a la altura del cráneo,
pegadas contra la cabeza, provistas de flecos muy largos sin que
la piel sobrepase el hocico.
Boca:
bien adaptada, no debe mostrar los dientes ni la lengua.
Cuello:
Más bien corto y grueso.
CUARTOS
DELANTEROS
Miembros delanteros cortos, gruesos, dotados de una fuerte osamenta.
Las piernas curvadas, sólidamente unidas al hombro, los codos
bien pegados al cuerpo.
CUERPO
Corto, el pecho ancho, las costillas bien redondas, pero la parte
trasera del cuerpo menos ancha, marcando bien el talle. La espalda
bien recta, no sobrepasando la altura de las patas.
CUARTOS
TRASEROS
Las piernas menos gruesas, pero bien aplomadas y firmes. Los corvejones
sólidos, no en "corvejón de vaca". PIES
Anchos y planos, no redondos. El perro bien aplomado sobre los pies,
no sobre las muñecas. Los pies de delante ligeramente hacia
fuera.
COLA:
Implantada alta, llevada firmemente, ligeramente curvada sobre la
espalda, provista de pelos muy largos que forman penacho.
CAPA:
Larga, recta, con una melena abundante que se extiende más
allá de los hombros y forma un collarín alrededor
del cuello. El pelo más bien áspero, el subpelo muy
espeso. Profusión de largos flecos en las orejas, las piernas,
los muslos, la cola y los pies.
COLOR:
Se admiten y son igualmente buenos todos los colores, excepto el
albino o el color hígado. Capa particolor claramente marcada.
TALLA:
Entre 22 y 25 cm.
PESO
Y TAMAÑO: De 2 a 6 kg, pero incluso los ejemplares de tamaño
pequeño deben ser pesados. Esencial una fuerte osamenta que
es una característica de la raza.
|