SAN
BERNARDO
Sin duda alguna, el San Bernardo es una de las razas más conocidas,
tanto dentro del mundo de la cinefilia como fuera de él.
Su
fama se ha extendido a través de los años, avalada
por un quehacer diario como perro de socorro para las personas perdidas
en la nieve, especialmente en los Alpes, de donde es originario.
Es posible que exista un poco de leyenda en las historias que se
cuentan acerca de este importante perro y, por otra parte, es normal,
pues no cabe duda que el trabajo del San Bernardo fomenta los relatos
de tono mítico.
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Historia
de la Raza.
El
origen del San Bernardo es algo complejo y confuso. Intentaremos
aclarar en la medida de los posible los datos referentes a
su historia, para ensamblarlos y reconstruir su evolución
a lo largo de los siglos.
Debemos
remontarnos a la época de la expansión de los
romanos por Europa, cuando atravesaron la cordillera alpina
y fundaron colonias en la antigua Helvetia. Estas legiones
llevaban consigo molosos de gran tamaño con el fin
de conducir la vacadas que formaban parte de su aprovisionamiento.
Aquellos molosos eran descendientes de los grandes perros
asiáticos, en particular del ancestral Mastín
del Tíbet (según tesis de Pierre Mégnin).
En el año 962 Bernardo de Menthon fundó un refugio
en las cumbres alpinas para recibir a los que eran sorprendidos
por las tormentas o sepultados en avalanchas. El refugio lleva
el nombre de San Bernardo en su honor. Hacia 1659 los monjes
de ese refugio, pensando en la necesidad de disponer de centinelas
seguros, recurrieron a los perros.
Caída y recuperación de la raza.
Alrededor
de 1820 la raza estaba prácticamente extinguida y su
recuperación fue lenta y laboriosa, pero en 1880 ya
se presentaron los primeros ejemplares (tanto de pelo largo
como de pelo corto) en la Exposición Canina de Londres.
Desde la redacción del estándar en 1887 la popularidad
de la raza ha ido aumentando y se ha extendido su crianza.
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Aspecto
general y carácter.
La apariencia general que muestra el San Bernardo es figura poderosa,
dotada de gran vigor y potentes músculos, de altura proporcionada,
cabeza grande e inteligente expresión en su mirada; los ejemplares
con máscara oscura presentan una expresión algo más
secera, pero nunca malintencionada. El carácter dulce de
este noble animal se adivina a primera vista. Es trabajador, fiel
y tranquilo. Pero el macho, en particular, demuestra gran arrojo
y entrega a la hora de defender aquello que considera suyo y, a
pesar de su gran tamaño, ataca con una agilidad asombrosa.
Por su innata predisposición a la defensa, el San Bernardo
no precisa de adiestramiento exhaustivo y se acomodará a
las exigencias del entrenador aunque éste tal vez tenga que
armarse de paciencia, porque el San Bernardo se suele mostrar algo
terco.
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Posee
un fino olfato, cualidad ésta muy importante. En este
sentido debemos destacar que el San Bernardo actúa
a menudo de forma espontánea, como si genéticamente
heredera el instinto de buscar personas enterradas bajo la
nieve. Este perro grandulón y afable lucha denodadamente
para encontrar a la víctima de turno.
Como ya hemos mencionado, se conocen dos variedades del San
Bernardo: el de pelo largo y el de pelo corto. La primera
es la más popular, y la segunda, en cambio, resulta
más útil y eficaz en el cumplimiento de su labor
de rescate, pues resiste mejor la intemperie, y el pelaje,
al ser más corto, no se cubre de hielo tan fácilmente.
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Descripción
y estándar de la raza.
Cabeza
y Cráneo.
Fuerte y ancho. Visto de frente y de perfil la parte superior del
cráneo es ligeramente abombada. En la parte lateral presenta
una suave curvatura, con mejillas altas y fuertemente desarrolladas.
El hueso frontal cae con un declive escarpado hacia el hocico. La
protuberancia occipital debe ser poco acentuada. Las arcadas supra-orbitales
están fuertemente desarrolladas. Desde la raíz del
hocico, el surco frontal corre por el centro de la frente y parte
superior de la cabeza, perdiéndose progresivamente en el
occipital. La piel de la frente forma unos pliegues encima de los
ojos, que convergen en el surco central. Cuando el perro está
en atención, estos pliegues son más marcados y la
inserción de las orejas forma una línea recta con
la parte superior del cráneo. El stop esta fuertemente pronunciado.
Hocico.
Corto, uniformemente ancho. Caña nasal recta con un ligero
surco en el centro. La longitud del hocico debe ser inferior a su
profundidad (medida en su raíz).
Ojos.
De tamaño medio, pueden ser de color marrón oscuro
hasta avellana; moderadamente hundidos. Expresión amable.
Los bordes de los párpados cerrados lo más posible
y completamente pigmentados. Es deseable un cierre completo, natural.
Está permitido un pequeño pliegue en el párpado
inferior con poca conjuntiva visible y un pequeño pliegue
en el párpado superior.
Orejas.
De tamaño medio, de inserción alta y ancha. Pabellón
muy desarrollado. Lóbulos suaves en forma de triángulo
con la punta algo redondeada. El borde posterior ligeramente separado
de la cabeza, mientras que el anterior se debe ajustar a las mejillas.
Cuello.
Fuerte. Las papadas del cuello y de la garganta estarán moderadamente
desarrolladas.
Miembros
anteriores.
Generalidades: Vistos desde delante, posición más
bien ancha. Los miembros deben ser rectos y paralelos.
Pies
posteriores.
Anchos, cerrados y con dedos robustos y muy arqueados. Los espolones
se toleran si no interfieren el movimiento normal.
Miembros
posteriores.
Generalidades: Miembros posteriores moderadamente angulados y musculosos.
Vistos desde atrás deben estar paralelos y no muy juntos.
Pies
delanteros.
Anchos, cerrados y con dedos robustos y muy arqueados.
Pecho.
Caja torácica moderadamente profunda con las costillas bien
arqueadas. No debe llegar más abajo de los codos.
Movimiento.
Armónico, pasos largos. Empuje desde los miembros posteriores.
Los miembros anteriores y posteriores deben apoyarse en línea
recta al andar.
Pelo
corto. (pelo doble)
Sobrecapa densa, lisa y pegada al cuerpo. Subcapa espesa. Muslos
con flecos de pelos no muy notables. Cola con pelo espeso.
Pelo
largo.
Sobrecapa con pelos de longitud media, lisos. Subcapa abundante.
Sobre la cadera y la grupa, el pelo puede ser algo ondulado. Muslos
con flecos de pelo abundante y miembros anteriores con banderas.
Cara y orejas con pelo corto. Cola con abundante pelo tupido.
Color.
El color básico es el blanco con manchas de color marrón-rojizo
más o menos grandes (perros manchados), hasta un manto continuo
de color marrón-rojizo ininterumpido sobre el lomo y los
flancos (perros con manto). Este manto interrumpido por vetas blancas
tiene el mismo valor. El color marrón-rojizo atigrado se
permite. El color marrón amarillento es tolerado. Es muy
apreciado el color marrón oscuro en la cabeza. Se toleran
unos ligeros vestigios de color negro en el cuerpo.
Marcas.
Antepecho, pies, punta de la cola, caña nasal, banda frontal
y nuca deberán ser obligatoriamente blancos. Es deseable:
un collar blanco y una máscara oscura simétrica.
Talla.
Altura mínima: machos: 70 cm, hembras: 65 cm.
Altura máxima: machos: 90 cm, hembras 80 cm.
Los perros que sobrepasen la altura máxima no se devaluarán
si su aspecto general es armonioso y su movimiento correcto.
Faltas
eliminatorias: Pelaje completamente blanco o completamente marrón
rojizo. Otros colores. Ojos azules.
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