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Fuente: Francisco Humberto Dubbern Souza
El
éxito en la formación de una buena pastura depende
mucho más del conocimiento que de la suerte. Gran parte de
los procedimientos necesarios para una buena formación, presentados
a continuación, no significan aumento de costos.
1)
LA PREPARACIÓN DEL SUELO
- Se inicia con la recolección de muestras del suelo para
análisis. Con los resultados, un técnico especializado
puede hacer recomendaciones de incorporación de cal y abono,
considerando, también, el tipo de pasto escogido para la
siembra.
- La mitad de la cantidad de calcáreo recomendada debe ser
desparramada en el área antes de arar y la otra mitad después
del primer gradeo.
- El primer movimiento del suelo puede ser realizado con arado o
grada aradora (grade rome), incorporando todo el material vegetal
existente en la superficie. Inmediatamente, con una grada niveladora,
se efectúa el desterronamiento del suelo, el nivelamiento
de la superficie y la eliminación de eventuales invasoras.
Casi siempre son suficientes dos pasadas de grada niveladora
- La aplicación de fertilizantes a voleo (por ejemplo: superfosfato)
debe ser realizada antes de la primero pasada de grado niveladora
o entre la primera y la segunda, para una buena incorporación
del fertilizante.
2)
CUIDADOS ESPECIALES EN LA PREPARACION DEL SUELO
- Las acciones para control de erosión, como la construcción
de terrazas y curvas de nivel, deben ser ejecutadas después
del nivelamiento del suelo.
- El desterronamiento excesivo, resultante de un gradeo exagerado,
debe ser evitado siempre.
- La incorporación de cal debe ser realizada entre 60 y 90
días antes de la siembra, para que el calcáreo tenga
tiempo de reaccionar en el suelo.
OBSERVACIÓN: Es muy importante esperar que el material
vegetal incorporado al suelo por el arado se pudra antes de sembrar;
caso contrario, las semillas morirán por los efectos de la
fermentación de dicho material.
3)
LA SIEMBRA
- La mejor época de siembra es cuando llueve con mayor frecuencia
(noviembre a enero en Brasil Central). Sin embargo, en áreas
quemadas la siembra debe ser hecha sobre las cenizas, es decir,
antes de que se produzcan las primeras lluvias.
- Sea cual fuere el método escogido, la siembra debe posibilitar
la distribución uniforme de las semillas en toda el área
a ser formada. En el caso de siembra en líneas o en surcos,
el espacio entre los mismos debe ser el menor posible.
- Una causa frecuente de fracaso es el uso de cantidades insuficientes
de semillas. La buena regulación del equipo de siembra es
una manera de garantizar que sea plantada la cantidad correcta de
semillas. Esa cantidad, llamada taso de siembra, varía de
acuerdo con el tipo de pasto y el lote de semillas. En la Tabla
1 se muestran sugerencias de tasas adecuadas de siembra (Kg de semillas
por hectárea).
- Tanto la compra de las semillas como el cálculo de la tasa
de siembra adecuada deben estar basados en el Valor Cultural (%
VC) de la semilla a ser plantada. Ese valor está dado por
el análisis de la semilla en laboratorio y representa el
porcentaje de semillas puras viables contenido en el lote de semillas.
Los valores mostrados en la Tabla 1 permiten ajustar la taso de
siembra de lotes con diferentes % VC.
- Las semillas deben ser cubiertas por el suelo después de
su distribución en el área. Las sembradoras de línea
y las "matracas" lo hacen automáticamente. El entierro
excesivo de las semillas es, también, una causa frecuente
de fracaso en la formación de pasturas. Las semillas pequeñas
como las de los pastos Coloniáo, Tanzánia, Mombaça,
Andropógon y Setária deben ser enterradas, como máximo,
a 2 cm de profundidad, mientras que las de Brizantha (braquiaráo),
Decumbens y Humidícola a no más de 3 cm.
- En la siembra a voleo, hecha, por ejemplo, con esparcidora de
calcáreo o avión, las semillas son depositadas sobre
la superficie del suelo y necesitan ser enseguida enterradas. Eso
puede ser hecho con rodillo compactador de hierro o de uno o más
conjuntos de neumáticos lisos, que pueden construirse en
la propia estancia.
4)
CUIDADOS ESPECIALES EN LA SIEMBRA
- Muchos equipos usados para siembra (principalmente las esparcidoras
de calcáreo) no permiten regulación para cantidades
inferiores a 7 kg - 8 kg de semillas por hectárea. Si fuera
necesario plantar cantidades menores que estas, se puede mezclar
con las semillas, arena, fosfato de roca, calcáreo, estiércol
seco y molido, aserrín o cáscara de arroz para aumentar
el volumen.
- Algunos fertilizantes, como cloruro de potasio, urea y sulfato
de amonio no pueden ser mezclados con las semillas porque causan
su muerte. Por otro lado, el superfosfato simple granulado puede
ser mezclado, siempre que la siembra se realice el mismo día
en que la mezcla fue preparada.
- El apisonado, inmediatamente después de la distribución
de las semillas, favorece su contacto con el suelo, enterrándolos
a una profundidad adecuada y posibilitando una emergencia rápida
y homogénea de las plantitas. Sin embargo, no debe realizarse
en caso de que llueva inmediatamente después de la distribución
de las semillas, porque la lluvia, por sí sola, provoca el
entierro de la mayor parte de las semillas, ni tampoco en suelos
muy arcillosos, especialmente cuando están húmedos.
- En siembra aérea o realizada con "matracas",
se deben utilizar semillas con alto % VC.
- Trabajar con el depósito de semillas de la sembradora siempre
lleno disminuye la excesiva separación (estratificación)
de las semillas pesadas de las livianas. Si no se hace eso, las
semillas pesadas (de mejor calidad) tenderán a ser plantadas
primero y las más livianas irán quedando para el final.
Ese problema se origina dentro del depósito por la trepidación
de la máquina en movimiento y puede producir falta de uniformidad
en la formación de la pastura.
5)
ESTIMANDO LAS POSIBILIDADES DE EXITO
Para el buen comienzo de formación de una pastura es necesario
que se obtengan, como mínimo, 20 plantitas, bien distribuidas,
por metro cuadrado en el caso de los pastos Braquiaráo (brizantáo),
Decumbens y Humidicola; mientras que en el caso de pastos Setária,
Andropógon, Colonióo,Tanzónia y Mombaça
son necesarias 40 plantitas por metro cuadrado.
6)
MANEJO DE FORMACIÓN
- El primer pastoreo, cuando es realizado correctamente, garantiza
el éxito de una formación bien iniciada. Debe ser
hecho inmediatamente después de que las plantas estén
crecidas y cubriendo toda el área plantada. En este caso,
es mejor usar animales livianos, jóvenes, paro hacer apenas
un despunte de las plantas. En esta etapa, si son utilizados animales
pesados, las plantas podrán ser arrancadas durante el pastoreo.
- Si el primer pastoreo se hace mucho más tarde, muchas plantas
morirán por la competición entre ellas. Eso aumenta
los espacios vacíos en la pastura, disminuye la producción
de pasto y facilita el crecimiento de hierbas dañinas.
- A partir del primer pastoreo, a medida que las plantas se desarrollan,
la pastura puede pasar a ser usada normalmente.
TABLA
1:
Sugerencias de tasas de siembra MINIMAS para algunas gramíneas
forrajeras, para plantar entre noviembre y enero en áreas
de suelo preparado.
| PASTO |
Tasa
Min de Siembra (Kg/ha de SPV)
|
Andropógon
rizantha
(braquiaráo), Marandu
Decumbens,
Braquiarinha
Humidícola
Mombaça,
Tonz8nia
|
3,20
3,20
3,20
3,20
2,40
|
* Valores
sugeridos basados en observaciones prácticas, que podrán
ser alterados en función de disponibilidad de datos experimentales.
* kg/ha SPV= Semillas Puras Viables, equivalentes a un Valor Cultural
de 100%; usado aquí sólo como referencia.
* Para ajustar la tasa de siembra de lotes comerciales de semillas
que no presentan 100% VC, se hace el siguiente cálculo:
Tasa
de siembra= k /ha_SPV (vide Tabla 1) x 100
%VC del lote de semillas disponible
El
valor resultante corresponderá a la cantidad mínima
de quilogramos del lote de semillas disponible, a ser plantado por
hectárea. En el caso de siembra aérea, esta tasa deberá
ser aumentada en, por lo menos, 50%.
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